sábado, 24 de marzo de 2007

a cambio

ahora hay más que tiempos de cambios

y hasta las rosas que son rojas y las violetas que son azules toman importancia, como también que mi maletín es rosa

ahí hay algo de mí:

"humanidad"

Y mientras unos piensan en
como las nubes se alejan balando,

hay quienes se pasan la vida entera
buscándole la vena a la tierra
para sacarle la sangre amarilla
que no calienta, cobija ni alimenta
pero que sí puede hacerte unos pendientes maravillosos

A costa de deshuezar las manos vivas del pirquinero
Que muele la montaña a punta de combo y piedra
para sacar el oro maricón
que es el que da el bendito sustento.

Y que decir de la de abajo
si ya casi no le quedan venas
pero el brillo de los anillos enceguece
casi tanto como el sol
y no podemos mirar muy lejos
y de eso, quien se va a dar cuenta?

Seguro que los que son alérgicos a los metales solamente.

1 comentario:

crastian moreno dijo...

yo no soy alergico a los metales
pero odio el oro
lo odio por quienes lo desean
para ser lo que no son
y hacen que otros lo deseen
para ser y dejar de ser quienes son.

blablabla...

yeah, me gustó lo que escribiste, odio el oro tanto como lo amoroso.